El mantenimiento tiene una importancia decisiva por dos motivos esenciales: asegura la vida útil de los equipos e instalaciones y proporciona un servicio regular y homogéneo, manteniendo los consumos energéticos dentro de los valores planificados en el momento que se proyectó y diseñó el sistema.
La relación con nuestros clientes no acaba una vez terminada y puesta en marcha su instalación. Parte de nuestro trabajo consiste en mantener la satisfacción de los usuarios gracias a la capacidad de nuestros técnicos en resolución de problemas o anomalía que pueda detectarse.
Partiendo de la adecuación a la normativa vigente, el servicio de mantenimiento comprobará mediante revisiones periódicas que las instalaciones funcionan de la manera óptima, obteniendo el mayor rendimiento energético posible. Así, ofrecemos seguridad en nuestros servicios y una defensa activa del medio ambiente.
Podemos asegurar una buena inversión al comprometernos a realizar revisiones puntuales orientadas a alargar la vida de los equipos.
